Abstract:
Desde aquel ya lejano, y para mí infausto, día de verano del año 2007 - cuya mañana me cogió en Palm Beach, Florida, en una piscina de hotel leyendo el New York Times mientras tomaba el sol - hasta hoy, he venido siguiendo, con insospechado interés, lo que pasó y lo que está pasando en la economía de los Estados Unidos y en la de todo el mundo desarrollado. Incluimos, como es natural, en este bloque de países desarrollados al nuestro, que suele tener además la ventaja de regalarnos los sentidos (los económicos me refiero) con ciertas gotas extra de de sabor ibérico, en la mas pura de las acepciones posibles.