Abstract:
El gigante asiático se hace cada vez más fuerte en medio de la crisis económica mundial, pues uno de los motores impulsores del crecimiento económico es la fuerte inversión en los últimos años y sus exportaciones. A partir de 2001, China ha ido consolidando de forma sostenida su lugar de motor importante en la economía mundial, sobre todo, porque ha logrado elevar las tasas de crecimiento del Producto Interno Bruto (PIB), captar inversión extranjera directa (IED) y desarrollar el comercio internacional y las infraestructuras.