Abstract:
(Disponible en idioma inglés únicamente) En este trabajo se analizan, tanto formal como empíricamente, los mecanismos de rendición de cuentas políticas que subyacen a los variables niveles de corrupción pública y de gestión gubernamental eficaz que se registran en los países. En la primera parte se desarrolla un modelo de mandante-agente en el que la buena gestión gubernamental es una función del grado al que los ciudadanos pueden hacer que los funcionarios públicos rindan cuenta de sus actos. Aunque los diseñadores de políticas pueden tener grandes incentivos para apropiarse de parte del ingreso de los ciudadanos, instituciones bien diseñadas (las que hacen aumentar tanto los flujos de información como la competitividad de alto nivel) hacen mejorar la rendición de cuentas políticas y reducen el espacio disponible para la apropiación de rentas. Las siguientes secciones del documento ponen a prueba este modelo. La presencia de mecanismos democráticos de control y un electorado cada vez mejor informado, cuantificado a través de la frecuencia de lectores de periódicos, explican considerablemente bien la distribución de prácticas corruptas y de ineficacia gubernamental en tres tipos de conjuntos de datos: una considerable muestra representativa de países a finales de los años 90 en relación con la cual hay un copioso conjunto de indicadores de gestión gubernamental desarrollado recientemente por Kaufmann y otros (1999ª); un conjunto de datos de panel correspondiente al período 1980-95 y alrededor de 100 países sobre corrupción y calidad de la gestión burocrática, basado en clasificaciones de expertos, y datos sobre la corrupción correspondiente a la sección representativa de estados de EE. UU. durante el período 1977-95.